29.11.11

Futuro

Por vez primera me preocupa mi futuro, que es lo que debería hacer. Y tengo miedo, terror, mucho miedo de fallar. De intentar y fallar. Temo al fracaso, temo a intentar ser inteligente y pedirme más de lo que puedo dar.
Es normal en mi, pero pronto todo esto tendrá que cambiar, si es que quiero dar otro salto en la historia de mi vida.

17.11.11

ON



O
n
Fire!
Fuck..



Cambios

Estoy muy feliz. Tengo muchas cosas por las cual ser feliz, la vida es hermosa, es para reír, crecer, aprender, perdonar, amar. Tu odio y tus celos, tu envidia no me afectan. Y sabés que? me encantaría que leas esto.. a lo mejor lo hagas. Tengo algo para decirte: la que va a ganar es mi energía y no la tuya. Un día vas a ser tan feliz como yo, y no voy a llegar ser consumido por tu odio. Un día vas a ser feliz, y me pone feliz por vos.

14.11.11

Capítulo 27

Debía hacer un orden de mis cosas, mi cabeza y mi espacio material exterior, el lugar que habitaba y todo lo que lo componía. Me costaba, me costaba mucho, arrastraba recuerdos con formas diversas, imposibles de desechar, archivados en cajas y folios los más antiguos, y desparramados en el suelo o sonriendo desde un estante los mas recientes.
Un caos impensado se vislumbraba desde la distancia, pero para mi había cierto orden entre ese resultado de terremoto comúnmente denominado adolescencia. Había cosas y cositas, entremezcladas y apiladas, desordenadas o agrupadas, pero todas cercanas a encontrase.
El inconveniente sucedió cuando superé las dos décadas de vida, y el ingreso de recuerdos se duplicaba con cada año. Las pilas se derrumbaron por el peso y la mala base, los grupos crecieron y se fusionaron, se le impregnaron más recuerdos de un viaje ida y vuelta al otro lado del mundo y explotó todo. Tomó vida propia. Los recuerdos bellos se escondían tras papeles arrugados y los objetos preciados o precisos desaparecían ante souvenires del tiempo.
Cuánto más quise ordenar, peor las cosas se ponían. Por cierto, una buena idea era pedir ayuda para hacer orden, pero lo decidí al llegar el cuarto de siglo, y busqué para ello a un agente externo, un profesional que hubiese estudiado para dicha encomienda.
Y así fue como primero hice un inventario mental de lo que quise y lo que quería, para saber que partes de todo eso quedaría en mi futuro.
Luego, un imprevisto sacudón me hizo sacar de dentro la fuerza para cambiar todo. Es increíble como las cosas suceden tan rápido a veces. Y ahí me encontraba yo, con las herramientas para ordenar definitivamente mi pasado a fin de fabricar un futuro, un futuro añorado pero en ese momento por instantes insólitamente temido, y bajo la presión del paso del tiempo, muy veloz en esos momentos.

10.11.11

28.10.11

Fuego

Soy fuego, nací en él y en él moriré. Vivo en él, y él vive dentro de mi. Me consume por dentro, porque quiere salir. Y cuando sale, quema, quema y lastima. Hay llagas que no sanaron aún y me atormentan el pensamiento.
Este fuego es atractivo a quién lo ve; no puede dejar de verlo y queda embelezado ante él. Es una trampa, una trampa en la que todos caen, y yo no puedo dominarlo.

27.9.11

El fuego

últimamente se hace presente en mi cabeza el fuego. es un ardor que conlleva luego en dolores físicos, sensaciones de malestar que perduran largo rato. en principio desarrolladas por pensamientos dolorosos o por falta de sueño, pero últimamente sólo se trata del fuego. de el mismísimo fuego del que estamos hechos. una concentración de energía incontrolable focalizada en el centro mismo de la razón. por momentos el cuerpo pierde el control, lo cede sin resistencia alguna, por tanto en cuanto siento la presión me aislo, me alejo del mundo y permito que el fuego exceda los límites, domine las fuerzas y se libere desastrosamente, pero sin víctimas externas.-

17.9.11

Vivir

Soy hombre. Estatura mediana. Peso un poco excedido, entre resignado, feliz y disconforme con ello. Adoro los perros, simpatizo poco con los gatos, el resto de los animales en general me caen bastante bien. Voy camino al vegetarianismo, siento por dentro que me falta poco para ello. Algunos insectos despiertan mi admiración y otros me dan unos sustos poderosos. Me asusto y me río. Me pongo nervioso y transpiro mucho, y mi corazón late muy fuerte y acelerado. No me sonrojo cuando siento vergüenza, pero suelo reírme nervioso, especialmente en ocasiones poco oportunas. Como medianamente bien, no fumo y aún no me drogué. Tengo tatuajes y piercings. Disfruto los días de sol y los días nublados. Amo las nubes, las montañas y el verde del mundo. Siento que nací en la familia perfecta, en el tiempo perfecto, en el lugar preciso del planeta y sobre todo en un país espectacular. Amo mi país y la gente que lo compone, con sus virtudes y defectos. Trato de aportar a la ecología y a formar un mundo mejor. Creo en que se pueden cambiar las cosas si se comienza el cambio, porque como me dijeron, todo lo grande comienza por algo pequeño. Añoro música previa a mi nacimiento, soy abierto musicalmente hablando aunque hay música que me gusta menos que otra, por no decir que algunas cosas me gustan muy poco. Tengo momentos de nostalgia que me brotan del pecho con momentos de la historia como la dictadura militar argentina de finales de los '70 o la guerra por las Islas Malvinas, como si la hubiese vivido o hubiese perdido a alguien muy importante aunque no fue así. También lloro en secreto por gente que conocí gracias a la radio o a la televisión, que no conocí en persona pero algo dentro de mi crea una congoja por que se hayan ido de este mundo, como si de alguna forma misteriosa los conocí. Aunque para ser sincero, me cuesta horrores llorar frente a alguien, y eso que lloro mucho, hasta con películas poco tristes pero que me generan nostalgia. Tengo presente que la vida es una sola, o por lo menos hasta donde sabemos, y ya van varios motivos en mis veinticuatro años de vida que me recuerdan que no hay cosa mas bella que vivir. Perdí familiares, ya se lo que es que se muera alguien que amas con el alma, o alguien que no te esperabas que se muera. Tengo miedo a la muerte, cada vez menos, porque poco a poco me voy amigando con el final de la vida. Y creo que está bien tener miedo, es como cualquier otra parte de esta vida. No tener miedo puede ponernos en peligro, pero tener mucho miedo puede llegar a impedirnos vivir. Lo digo porque ya me pasó. Estoy en un momento del mundo y de la sociedad que se que es crucial, quizás gente en el pasado lo sintió igual y gente en el futuro lo sentirá. Pero este es nuestro momento, y lo amo. Tengo la suerte de poder vestir ropa que quiero, estudiar lo que quiero, decir lo que pienso, pensar y creer, crecer, reír, llorar, amar y viajar. Tengo la suerte de elegir libremente con quién quiero estar, a quién amar sin pensar en sexualidad, edad, religión o nacionalidad. Fui niño, reí, jugué, crecí, lloré, engordé, adelgacé, estudié, negué, amé, sufrí, soñé y tantas otras cosas que hice y que se que seguiré haciendo mientras mi corazón siga latiendo. Tengo el mejor padre del mundo y lo amo, con sus grandes virtudes y sus defectos como todo ser humano. Tuve una madre que conocí muy poco a mi gusto, pero lo que viví con ella me enseñó mucho, y hoy en día lo sigue haciendo, hasta en los sueños que me visita. Tengo dos hermanas y un hermano, los amo a los tres, cada uno tiene su forma de ser, su carácter, su historia, y por sobre todas las cosas, su gran corazón. Cada uno me formó como soy y me forma día a día. Hay dos sobrinos que los veo crecer bellamente y descubro como el tiempo pasa de forma increíble. Tengo una familia, que aunque dicen que no se elige, la volvería a elegir, también con defectos y virtudes, porque me hacen feliz a su manera de ser. Conocí mucha gente y la sigo conociendo, por diversas actividades y motivos. Y me crucé con gente mala, a lo que creo que no hay gente mala, depende lo que nos pase en la vida es lo que nos forma como persona; por eso es que no guardo rencor a nadie y solo les deseo que algún día encuentren la felicidad y la paz. Y conocí gente muy buena, de gran voluntad y por sobre todo, gente buena de alma. Gente que le nace ser feliz. Gente que se equivoca y pide perdón. Gente que da sin esperar. Gente que no puede hacer todo lo que quisiera. Gente que a veces falla, pero no por eso es peor. Hay gente que vive y ya no veo tanto, y la verdad espero que les vaya bien en la vida, hasta que algún día nos volvamos a cruzar por algún motivo. Es que la vida tiene esas cosas raras que une gente sin explicación tanto como gente que no querés cruzarte y vive a la vuelta de tu casa, como gente de otros países que se te cruzan en la vida de la forma mas extraña y te cambian el rumbo. Como dije antes, estuve enamorado, me equivoqué, sufrí, me cerré, me volví a enamorar, me distancié, me volví a cerrar y ahora me dejé enamorar otra vez. Y es que es cierto eso de que uno no elige cuando enamorarse, pero si puede elegir negarse. Y eso es lo mas horroroso del mundo. Estoy enamorado y doy amor. Y por más cursi que suene, yo creo en el amor, creo que puede cambiar el mundo y a las personas. Y estamos en esta vida para dar, para amar, para reír, para soñar, para enojarnos, para llorar, para despedir, para recibir, para dar vida, para sufrir y equivocarnos, porque la vida está lleno de colores, y hay que usarlos todos. Y no voy a dejar de recalcar que la vida es hermosa y que hay que bailar sin vergüenza a lo que podamos parecer, que hay que decir 'te amo' todo el tiempo que te acuerdes a esa gente especial que te rodea, porque no se sabe cuando puede ser el último latir. Quiero dejar una huella, pequeña huella pero que dure por lo menos mi generación y a mi gente cercana. Quiero estar feliz si es que muero y debo mirar mi vida. Quiero que la muerte no me sorprenda sin poder haber dicho todo esto, y tengo tantas cosas por decir que ahora no recuerdo. Pero esto es lo que recuerdo, ésto es lo que siento y es lo que comparto con vos que lo estás leyendo. Gracias por leerlo, gracias por la paciencia. Es como un testamento en vida, y lógicamente pretendo reescribirlo nuevamente otras veces. Tuve miedo hasta de ser anciano, pero ya no me importa. Cada instante que viva será lo que tenga que ser y un poco también lo que yo haga de mi vida. Con aciertos y errores, tratando de hacer el bien y equivocándome; a veces tomando el camino correcto y otras tantas el errado. Habiendo hecho promesas que las cumplo día a día y con secretos que si existe un Dios o algo similar, sabe cuales son y me ayuda con ellos, y me los voy a llevar conmigo. Quiero dar todo lo que pueda y ser parte de un mundo mejor, por eso, si se acaba el mundo en un año, en un segundo o en mil años, va a haber valido la pena haber vivido. Para mí, para mis seres queridos y para todo aquel que valore la vida.

Marcelo Damián Coto / Marko

7.9.11

1.5

Andate bien a la mierda, forro. Sos de lo peor. Ya no me da ganas de celebrar nada más así.

6.9.11

0.33

Te odio. Te odio mucho. Sos una personita insignificante y triste que me miente solo por diversión, no tenés acaso una mentira más creible? tan imbécil crees que soy?
Y si, motivos no te faltan. Todo lo que hiciste y me seguís haciendo, y yo sigo a tu lado. Sos la mierda mas grande dentro de una persona que existe en el mundo. Sos basura. Sos veneno. Sos de lo peor.
Y lo único que me da a pensar.. Por que?
Por qué me hacés esto?

3.9.11

12.52 / 4 afirmaciones

En sus ojos había tanto amor, en sus besos moraba mucho cariño, en su voz se escurría lenta la traición, y mis manos acariciaban el daño. La vista recorre el fuego, el oido se cierra incrédulo, la piel se eriza pero está oculta bajo el abrigo, su perfume perdura en el aire y me hace saber que ha llegado. En el sueño era una trampa, en la realidad es imposible, en mi presente es algo bello pero en el futuro no lo veo. El caos predomina, el sismo tiene constantes réplicas, el desierto es tentador, la curiosidad mata al gato. Los planes nunca salen como se planean, las ideas no pueden ser plasmadas, la libertad se ve cortajeada, la solución a lo complejo se esconde en lo más simple.

Dolor, puntadas, presión, jaqueca, tensión, resfrío, virus, paranoia y una cosa más.

8.4.11

En lo violeta de la noche

En la penumbra muchas ideas convergen en mi. Todo aparece, soy todo lo que deseo y todo lo que deseo es y será siempre en mi. Eternos remolinos de blanqunegros colores, firmes y poderosos, siempre blancos y negros, jamás grises. O todo es bueno, o todo es malo. Pero todo es junto. Todo es asimilado. Todo es nada, y es todo, lógicamente. Y paradójicamente. De día sueño, y de noche soy. De día planeo, y de noche concreto. De día duermo y de noche vivo. En momentos de transición. Es cuando percibo todo más claramente.
Una idea se encarna en mi cerebro como una astilla, dolorosa y penetrante, y saldrá cuando tenga que salir. Lo de las ideas y las astillas estoy casi seguro de que no es mío, lo tomé de algún lado. Pero eso sucede conmigo, siento que ya nada es mío. Todo lo que soy en realidad lo son otros, y soy otros pero en uno. Es horrible la sensación de ver que nada es tuyo. Muchos años así. Pero de a poco comprendí que entre todos se puede lograr algo, y de entre todos los yo, puedo aparecer yo; como un yo propio y nuevo. Se cosas de mí. Se que me gusta y lo que no. Pude meter a un experto ajeno en mi habitación, en mi espacio propio, y realmente me está yendo bien. Estoy siendo sincero conmigo mismo por vez primera, pero primera de verdad. Mis planteos son concretos y las conclusiones son irremediablemente poderosas. Me gusta y no me asusta, me alegra conocerme, plantearme, y enfrentarme. Porque la lucha se sigue dando. Comienzo a pensar que puede que no tenga fin. Ahora, él está atado, amarrado, aislado, pero dentro. siempre dentro. Un punto negro, o un punto blanco, depende como se lo vea y quién lo vea. Dentro de mi. Está apresado, pero no silenciado. Y no se calla, no esta callado. Habla, habla mucho, y sigue lastimando. Ahora la batalla es pareja. Solo tengo que resistir la dulce tentación de caer otra vez, es decir que ahora depende de mi. Ya no me maneja más. Soy solo yo y mi voluntad, solo yo y mi fe, solo yo. Y él. Que está siempre ahí. Y siempre lo estará. Hasta el día que no haya siempre. Y después también.

Cuando todo

Cuando todas las demás luces se apagan, se enciende el cerebro.

11.3.11

Un poquito nomás

Es curioso. Se enfrentan necesidad y realidad. Siento una profunda necesidad de establecer un orden en mi habitación (cabeza); pero la realidad es que no es el momento. Me falta un impulso, una inspiración. Todo está quieto, en su lugar, pero desordenado; al igual que mis pensamientos. Quisiera que fluyan pero se estancaron.

Y es que necesito alguien nuevo que entre, que me ayude a ordenar, porque los que conozco no entienden como puede estar todo patas para arriba. Y no los culpo, no entienden por el simple hecho de que me conocen. Y en este caso, conocerme no sirve.
Se necesita ser nuevo para entrar y decir '¿y esto que hace acá? ¿para que te sirve?', o tal vez '¿hace cuanto tiempo que no abrís esa caja?'

Y por sobre todas las cosas, debería ordenar para el día de mañana poder llevarme lo necesario, sin tener que cargar con esas cosas ni tampoco dejarlas guardadas para que refloten; sino deshacerme de lo que ya no sirve.

Y también, para que el día después de mañana, cuando ya no pueda llevarme nada de esto, hacerle la tarea más fácil al que venga detrás.




...


Y haciendo mi descargo, conseguí un poquito de voluntad para explorar ciertos espacios. Un poquito.

8.2.11

Capítulo 157

Cuando se hundió el último barco, cuando fracasó la última travesía en la que me encaminé, juré no volver a embarcarme en situaciones como esas. Pero rompí el juramento. Yo sabía lo que sucedería desde el preciso momento que comencé todo de nuevo, y finalmente sucedió. Y ahí estaba yo, ya sin ganas de nada.

28.1.11

in(di)stinto

en el insomnio de las tres de la mañana,
me pregunto por qué, sabiendo la verdad,
sigo creyendo en cuentos de hadas

8.1.11

Capítulo 158

En ese preciso momento, cuando cualquiera podría haberse dejado morir sin más, tomé la decisión de seguir adelante. Mas bien me obligué. Y es que siempre seguí adelante, y lo seguiré haciendo. Ésa es la historia de mi vida.

6.1.11

Luz (negra)

Se cortó la soga. Venía tirante, pero no resistió, y en último tirón se separó en dos. Y yo, en caída libre.