soñé que iba a Córdoba, pero llegaba tarde. soñé que tenía la bici pero no podía atarla. soñé que subía y bajaba caminos y escaleras. soñé con el fondo de mi casa, quizá alguna clase de festejo. soñé con estrellas y el cielo. soñé que por alguna razón era el fin del mundo. soñé con gente huyendo de morón hacia algún lado y pasaban por mi casa; algo había pasado en morón. soñé con una compañera de la escuela, Yesi, y me escondía para no saludarla. soñé que no había luz, o no podíamos usarla, y teníamos velas. soñé que por algún motivo el tiempo se detenía al estilo pausa de las videocaseteras antiguas, y la gente quedaba suspendida pero con un pequeño dejo de movimiento. soñé que los catalanes entraban en guerra con los españoles, y yo estaba entre los catalanes. soñé que armábamos la estrategia de fingir el fin de la guerra, camuflarnos y hermanarnos con ellos, para luego contraatacar desde adentro. soñé que estaba en un cuartel militar y contraatacaban los catalanes, yo seguía siendo uno de ellos, pero seguía fingiendo no serlo. soñé con el cuartel, ya sin guerra de catalanes contra españoles; había hombres y mujeres en el cuartel, en su mayoría adolescentes, y había desnudos, pero a nadie le molestaba. soñé con un chico alto, esbelto, rubio, de pelo corto y barba corta, un poco más grande que los otros, que me miraba y en un momento me guiñaba un ojos. soñé que iba a almorzar, y trataba de seguir protocolos militares, pero no los conozco. soñé que quería ir con los otros cadetes a almorzar, pero un grupo de adultos tenía reservado un lugar para mí en su mesa; vestían ropas oscuras, y no supe distinguir si eran ropas finas o de trabajo, pero suponía que eran los cocineros y sirvientes. soñé que me sentaba al lado de una mujer de unos cuarenta años. soñé que esta mujer me daba un consejo, algo que decía algo así como: 'hay mucha gente en la vida que viene a este mundo con un don, una capacidad para hacer algo, vos lo tenés y yo también. hay mucha gente que tiene la misma capacidad que yo, pero yo desaproveché mi oportunidad; no dejes que te pase lo mismo que a mí'. soñé que estaba de nuevo en el cuartel, de nuevo los adolescentes, de nuevo los desnudos.
soñé que había uno de unos dieciséis años con el miembro demasiado grande, y estaba excitado, los otros se acercaban a observarlo y a escucharlo contar historias sexuales. soñé que el adolescente contaba como le habían practicado sexo oral algunos compañeros adolescentes en la escuela, y que le gustaba mucho pero deseaba que fueran mujeres. soñé que hacía mucho énfasis en que le gustaba que se lo hagan los hombres y tanto énfasis hacía en recalcar que no era homosexual, que me causaba gracia ver como quería ocultar algo inocultable. soñé que el chico rubio que me había guiñado un ojo se sentaba al lado mío, y me preguntaba de que me reía. soñé que le contaba, y el me contaba que tenía veintidós años, casi por cumplir veintitrés. soñé que me contaba algunas cosas de su vida, y soñé que me gustaba mucho, y me sigue gustando. pero desperté.
desperté voluntariamente. todo el tiempo fui consciente de que eran sueños, pero despertaba y decidía seguir soñando. dormí casi 12 horas haciendo esto. pero desperté, porque más allá de lo increíbles y atrapantes que son los sueños, y de lo lindo que se estaba poniendo éste, son sueños. era sólo un sueño.
sólo un sueño.
entonces, ¿para que sirven los sueños, si sólo son algo irreal, un producto de nuestra mente que no podemos entender cómo funcionan?
bueno, a mi entender, los sueños funcionan para soñarlos, saber que son sueños, despertar, y querer vivirlos en la vida real.