28.2.07

Buscando el tiempo perdido

Revisando las imágenes del pasado sentí nostalgia.
Salí de mi casa, el cielo estaba nublado. Bajo los árboles abracé la materia del tiempo.
Y pude ver...
Pude sentir...
Pude encontrar...
Pude recordar...
Me dio el poder ausente en éste último tiempo.

Vivimos constantemente en situaciones que rara vez disfrutamos plenamente, sólo por tratarse de una rutina inevitable. Y no añoramos ese tiempo hasta que forma parte de un pasado imposible de volver.
Imposible para todos, pero no para mí.
Encontré la materia del tiempo casi sin buscarla. No supe de que se trataba hasta que sentí que mi alma caía en un vacío interminable. La ví brillar en mi habitación y al tocarla mis ojos se cegaron. Alejé mi mano y mi vista recuperó la normalidad. Pero sentí la necesidad de abrazarla. Y ahí lo descubrí.
Me ví de niño, andando en bicicleta. Pronto pude ver imágenes de mi vida que en mi memoria parecían estar borradas, pero estaban inaccesibles. Y sólo cuando estuve mejor, volví al presente con los ánimos renovados.
Hacía mucho tiempo que no la usaba. Casi dos años. Pero fue por olvidar que estaba ahí. Y ahora...
Ya me siento mejor.

25.2.07

Memorias del domigo soleado

Jugar a las escondidas
jugar a esconderse
jugar a que te encuentren
jugarse
porque sino, de que sirve la adrenalina?
el corazón latiría siempre al mismo ritmo
monótono y aburrido
en cambio
si hay riesgos
si jugamos a que nos descubran
es mejor
más riesgo = más placer


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Estoy soñando dentro de un sueño... tengo sueño, debo recuperar sueño perdido en este sueño en el que voy ganando. Y luego de que me despierta el teléfono, Dido me da las gracias. {Pero yo quería dormir!}

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De a saltos en reuniones amistosas, “Buscando el tiempo perdido”; y antes de volver a internarme en el trajín cotidiano para conseguir cash... Saquen turno! pidan número! la agenda está muy completa y si no hay citas en el día se llena milagrosamente con algo. Y no olvidéis que algunos tienen privilegios en conseguir cita.

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Y como dice ese hermoso tema: Una noche soñé que despertaba de un sueño y decía: ese sueño parecía tan real... Cuando por fin desperté a la realidad, ese sueño parecía tan real... No es acaso la vida un sueño? pero, de quién será?

22.2.07

Lo simple que es






Y ya lo decía Marko en su publicación "para todos"...

tan simple es decirlo...

y ahora que lo dije, estoy mucho mejor.

Estoy feliz. Gracias!

Y sabes que te quiero.

16.2.07

La historia de Farias y la semilla

Caminando por la calle aquella noche me encontré una semilla, una hermosa semilla. Supe que era de una flor bella y simple, de las que adoro. La recogí de su abandono en el triste asfalto y la guarde en el bolsillo.
En todo el viaje de regreso a mi casa no pude dejar de pensar en ella y en la hermosa flor que nacería.
Llegue a mi casa y rápidamente plante la semilla en la primera maceta que vi. La regué con abundancia y me quedé observándola, como si acaso fuera a crecer en ese mismísimo instante. La observé largo rato, hasta que el cansancio se apoderó de mí.
Antes de ir a acostarme, volví a regarla, por si acaso el agua que le había administrado no fuera suficiente.
Soñé con esa flor, esa bella flor que ansiaba desde hace tiempo y ahora estaba hecha semilla en la maceta.
A la mañana siguiente fui hacia la maceta ni bien me levanté de mi cama. Esperaba ver algún brote emergido allí. Pero no, no había nada. Solo negra tierra en la maceta. La regué y fui a desayunar, mitad decepcionado, mitad triste. La observaba desde la ventana. ¿Por qué no crecía?
Me fui a realizar mis obligaciones cotidianas no sin antes regar la maceta nuevamente; tardaría en regresar nuevamente a mi hogar y no quería que le falte agua.
Pero mientras estuve fuera no hacía más que pensar en la semilla, la maceta y la flor. Estaba hecho un autómata. Mi cuerpo estaba en mi trabajo pero mi mente en la maceta.
Por la tarde llegué ansioso a casa y prácticamente corrí hacia la maceta.
Nada.
Tierra.
La regué y la observé. Sin pensar en nada más. Sólo observé. Pasaron las horas y yo ahí sentado junto a la semilla enterrada. Tenía hambre pero no me importaba tanto como estar ahí.
Me desperté a la mañana siguiente en el jardín. No sé cuando me dormí. Observé con pánico que la tierra estaba seca. Corrí a buscar agua y la regué. Volví a sentarme junto a la maceta y me olvidé de todo. El teléfono sonaba y no lo quería atender. Solo quería la flor.
Por la tarde llego mi amigo Gertrid.
-¡Farias! ¿Que te ha estado sucediendo? Llamé a tu trabajo y me dijeron que no habías ido. Llamé luego aquí pero no atendiste. Toqué timbre y no abriste. Tuve que saltar la tapia para entrar. ¿A qué se debe todo esto?
Entonces le conté la historia de la flor. Y al contarla me di cuenta de algo: la tierra no de esa maceta no era fértil. La última planta había agotado todos los nutrientes y tuve que transplantarla. Además la regué mucho, muchas veces. ¡Mierda! Espero no haberla ahogado.
-¿Te das cuenta cuál fue tu error? -me dijo Gertrid luego de que terminé de contarle todo- No le diste tiempo. Te apuraste y sin medir las consecuencias.
No pude decirle nada. Era verdad. Estaba ansioso por la flor, tanto que no lo le di tiempo a la semilla para que se abra y crezca.
Entonces desenterré la semilla de la maceta. Su color amarillo ahora era marrón oscuro. Y las líneas verdes que la hacían hermosa habían desaparecido.
-Quizás aun pueda salvarse- dijo mi amigo.
Buscamos tierra fértil y la colocamos en la maceta. Plante la semilla ahí.
Espero que no muera.

14.2.07

Capitulo Desconocido

-Buenos días- dijo el señor Arom al ingresar al gran salón.
-De veras que lo son- respondió Seris. -Se lo que te trae por aquí, lo puedo ver en tu rostro.
-Entonces, ya que estoy con poco tiempo, iré al grano: ¿qué es lo que piensas al de todo esto?
-Bien. Respecto a tus sueños ausentes tiene que ver con esa duda que llevas dentro. Necesitas que alguien te diga de frente lo que te está diciendo indirectamente, con pequeños gestos. Pero eso no sucederá y si no comienzas a descubrir ese sutil mensaje quizás puedas pasarte toda la vida esperándolo, o por lo menos todo el tiempo que pases junto a ese ser.
“Los celos que te aquejaron en un tiempo son una derivación de ese afecto que estás sintiendo por ese humano. Es una sensación de inseguridad, temor por la pérdida. Tienes mucho miedo de ser reemplazado por alguien mejor o más atractivo, pero no te das cuenta de que está contigo porque te quiere así como eres. Si acaso llegara a irse con otro sería consecuencia de esos celos que te atormentan y te obligan a actuar de forma anormal, o porque la relación ha llegado a su fin.
“Y por último, debes saber que esta relación terminará. Sí, aunque quieras hacer lo imposible para que no sea así, tarde o temprano llegará a su fin. No debes pensar si será tarde o temprano, sino que debes rescatar las enseñanzas y sabidurías que esta nueva experiencia te está dejando. Y cuando llegue el momento de separarse, dejar ir a esa persona y recordar todos los momentos, buenos y malos.
-Pero, hay algo que no me estás diciendo; ¿qué sensación es ésta?, ¿amor?, ¿pasión?, ¿deseo?; ¿o acaso alguna otra?
-No se por que me haces esa pregunta. Deberías saber que yo no tengo la respuesta. Sólo tú la tienes y está dentro tuyo.
Arom quedó pensativo unos instantes, dio las gracias a su maestro y se retiró del gran salón al mismo tiempo que despertaba en su habitación.

10.2.07

Somwhere


Necesito vivir
en esa casa
en ese lugar
en ese tiempo
y con esos colores
esa es la vida
después de la vida


lo que busco
y no se si
algún día lo encontraré

1.2.07

Para todos

La vida es muy extraña y engañosa,
también es bella y hermosa.

Lo acercó hacia mí hace ocho años y luego lo alejo por un año. Y finalmente, mi brodda se integró en mi vida para siempre en el 2001, para no alejarse más. Es una conexión increíble. Con ningún otro ser humano me había sucedido lo mismo, nunca, ni hombre ni mujer, ni familia ni ajeno, ni joven ni viejo. NUNCA. Hubo mucha gente en mi vida, que apareció y desapareció fugazmente, que duraron largo tiempo, que existieron siempre que integrara cierto grupo o que estuviera en la escuela. Tuve muchos amigos y tengo muchos amigos. Pero a lo que llaman muchos “mejor amigo”, tengo uno solo; él.
Tengo muchas grandes amigas mujeres, en quienes puedo confiar y reír y pasar un muy grato momento. Pero solo un hermano de la vida, un sólo brodda.
Encontré un hermano en la nada, con la vida misma, coincidencias de barrio, colectivos, pensamientos, simpsons, amistad y enemistad hacia las mismas personas, chistes sin terminarlos porque gracias a esa conexión cerebral que no se me dio nunca con nadie (y quizás nunca se podrá dar nuevamente) las risas surgían, porque sabíamos el remate sin decirlo. Fuimos creciendo juntos y cada vez nos sorprendían más y más nuestras coincidencias. Nunca peleamos por pequeñeces. Ni con mis hermanos me llevaba tan bien.
Ahora la vida así como me lo dio me lo quita por 18 días, luego diez más, y aunque no se ha muerto, está lejos. Y aunque soy conciente que de que yo me alejé una vez por 14 días por unas vacaciones, había internet acortando distancias. Y aunque la vida me dio otras personas para convivir, todos juntos sumados lo forman a él. Él es todos en una sola persona.
Este texto no es para decir que quiero a alguien como a un hermano aunque no lo sea.
Este texto no es para que sepan como es nuestra amistad.
Este texto no es para que ustedes conozcan una parte de mi vida.
Este texto no es porque no tenía ganas de escribir y puse palabras sin sentido.
Este texto es para que todos, desde su punto de vista, desde su lugar, sepan que nunca nos damos cuenta de cuanto queremos a una persona hasta que la perdemos. Y que no tenemos que llegar hasta ese punto. Podemos evitarlo. A esa persona: hombre, mujer, pareja, novio, novia, mejor amigo, mejor amiga, brodda, amigo, amiga, conocido, conocida, desconocido, desconocida, padre biológico, madre biológica, padre adoptivo, madre adoptiva, tío, tía, abuelo, abuela, padrino, madrina, hermano, hermana, primo, prima, sobrino, sobrina, vecino, vecina, compañero de estudios, compañera de estudios, compañero de laburo, compañera de laburo, compañero de la vida, compañera de la vida, marido, esposa, concubino, concubina, primer amor, amor reciente, amor platónico, amor imposible, amante y cualquier otro vínculo social o emocional; podemos decirle cuanto bien nos hace tenerla, cuanto nos ayuda su compañía y cuanto la queremos, aunque parezca una boludez, aunque la veamos todos los días, les juro que es tan simple decirlo y puede ayudar a alguien, hacerle un bien con una pequeña frase. No sientan que es cursi ni que es una pequeñez, simplemente háganlo, sin miedo y sin vergüenza.
Después me cuentan.