23.1.10

siempre el mismo

Escalofríos. Más allá de que es un número más. Es un 100. Ya van cien, se fueron cien. Mi sien. Mis cien.


Y tanto estuve pensando en ésto, tanto como todo éste tiempo. Éste es un rincón oscuro y perdido visitado por dios o quien quiera que sea sabe quién. Ahora, después de tantos, estoy listo para hacer cosas. Cosas que ya hice, que debo hacer y que haré. Tanto que cambiar.. y el tiempo lo tengo. Tanto cambié?



Ahora pienso en todo lo que perdí. Lo que crecí. Lo que fallé. Lo que sabía y sé. Lo que ignoré.
Pasado, pisado, pasado ha quedado. Marca, historia. Base, fundamento. Recuerdo revuelto. No se pasa página. No. La página es una sola, el libro es otra cosa. No sé aún a qué altura de la página voy, no puedo ver mas allá de mi ego nuevo y reluciente. Son las cuatro y veinte, y los pájaros veraniegos me anuncian que si mañana quiero tener un hermoso día voy a tener que sacrificar la mitad para recuperar con sueño, sueño que ahora no tengo. Porque tengo mucho para escribir, mucho para decir y ya no lo quiero pensar.


Me encanta irme por las ramas, por las nubes, pero sin aviones ni alas. No. Mi cabeza, la que no cesa, es la que vaga. Poesía, prosa, o cualquier cosa. Lo que sí, algo en común. Juegos de palabras con triples sentidos confusos y dilatados.


Volviendo al cambio.. Y a que no tengo sueño.. no tengo sueños, y eso es parte del cambio. No se lo que quiero porque lo que quería ya no lo quiero más, entonces no queriéndolo quizás es lo que quiero, no querer, y no se si quiero eso. Pero lo peor es que estoy bien con todo éso. A ver: no estoy bien, digo, estoy iracundo y molesto porque no quiero que así sea pero lo peor es que si dejo la cabecita vueltera en un frasco de conservas, estoy bien y nada me molesta. Nada.






Nada. Éso es lo que pasa. Nada. Por mi cabeza, todo, pero no me pasa nada. Nada de lo que sentía pasa ya por ahí. Cambié. Abruptamente o paulatino. Pero el cambio se dio y ahora no se que hacer con ésto.





Ahora








Ahora










ahora?










ah.....






hora........










ora







a











..










En conclusión. Si, sigo como antes, o peor. Porque hay cosas que no cambian jamás (esa palabra me da un no se que.. es que no hay hacha con que tumbarla) y las que cambian son las que me hacen sentirme tan raro que podría realmente querer volver el tiempo atrás no para cambiar los hechos ocurridos sino para vivir lo de antes. Cuando no sabía lo que quería pero tenía una motivación, una bolsita de caramelos, una zanahoria a la que seguir por la eternidad de la estupidez, un camino eterno. Ahora ese punto sistemático e imaginario de apoyo ya me hizo caer y no existe, se esfumó, de sa pa re ció.
Y yo,




yo






si, yo.






Y ésto. Que me acompaña hasta que me encierren en un lugar para gente que piensa mucho y ya no pueda contarlo o bien porque no me dan internet o porque las medicaciones simplemente me podrían llegar a transformar en un paranoico normal.








Si. Lo sé. No dije nada. Pero acaso alguna vez dije algo?