23.1.07

-licuadora-

Nos comunicamos por señales de humo, distantes pero efectivas
Nunca nos damos cuenta de lo simple que es un beso y todo lo que puede desatar
A veces es más placentero tomar el camino mas largo y difícil
Después de todo, quizás me guste el de chocolate
Era como ese perro de la plaza
Espero no despertar
Un juego de revelaciones ocultas
Aún están en el aire, puedo olerlas
Todo es acción y reacción
Cancelar es una oportunidad
Puedes buscar pero va a aparecer solo, sin forzar
Pero eran demasiadas coincidencias
Los secretos dejaron de serlo gracias a la confianza
La música de un recóndito tiempo
Un mundo paralelo
Nos abandonamos a la risa
Nunca hubo una casualidad
Los cazadores de ilusiones
Al borde de la cornisa y el amanecer
Ojala que no se esfumen
Todo esto es similar a situaciones de sueños pasados
Nos bebimos nuestras confesiones y anécdotas
Similitudes en la ultima noche
Una llave en un lugar accesible y delicioso de conseguir
Y la mochila se quedó en el baúl
Un trago es una excusa
Donde menos lo busques puede aparecer

22.1.07

Un viaje hacia mi

Navegando en la ruta me quedé dormido. Habrá sido menos de una hora de sueño; pero al despertarme me sentí tan bien, era como redescubrir la libertad, me sentía libre, liviano. Atardeció y el paisaje era hermoso; los campos, bosques, animales, algunos árboles alejados, la ruta, los autos veloces casi imperceptibles. Pude sentir lo simple de la vida y descubrí que así quiero ser: tan simple y tan complejo como la vida misma. Fue el despertar más bello de mi vida, sólo una vez más me había sentido así, pero la situación fue diferente (el lugar, la gente).
Es como si me hubiese hablado en ese sueño; y me hace sentir bien pensarlo de ese modo.


Ojalá puedan saber que se siente.


Y ojalá pueda volver a experimentarlo una vez más.


Theriosea



Todos necesitamos cambios.
En esta segunda etapa de mis vacaciones aprendí mucho.
Pude redescubrir el mar, que es lo que hay detrás de toda esa inmensidad de agua salada.
A principio de año no pude descubrir completamente que era eso, creo que fue por falta de tiempo.

Pero ahora pude comprender perfectamente que me intrigaba tanto de ese viejo amigo al que visitaba muy distanciadamente, por cortos períodos de tiempo.

Sumergiéndome y adentrándome entendí que el secreto estaba en lo hondo, en lo profundo. Allí donde las olas ya no golpean y los murmullos se callan.
Pero, sobre todo los murmullos internos.
Esas voces que hablan y hablan sin parar, que nunca pude callar; ahora encontré la forma de hacerlo.
El mar, con su ruido sordo que solo se escucha dentro, pudo silenciar las voces de adentro.
Y comprendí que el mar es el remedio natural más antiguo y más poderoso; el más abundante y efectivo.
Todo lo perdona y lo olvida.
Es alguien muy sabio y, aún no se por qué, me dio un poco de su sabiduría y me dejó ir, sano y salvo.

13.1.07

algo para tener en cuenta (21-10-06)


buscando en lo mas remoto de la oscuridad del pasado puedo sentir penas ajenas como propias, quizás sea el reflejo fiel de lo que fui algún día olvidado. olvidado en un tiempo que quiso ser borrado por seres nefastos pero fue una empresa sin sentido, con toda la crueldad humana. pero no pueden ser borradas las huellas grabadas en el camino fresco una vez que éste se seca. podrán tapar el camino de barro con cemento pero debajo los pasos retumbaran eternamente hasta que cada grito arrancado con dolor de esas gargantas que lucharon por un mundo mejor pueda ser calmado con la verdad y la justicia. la identidad es la clave hacia un futuro probablemente mejor, siempre y cuando la lógica de que todo lo que existe en el mundo se repite, se rompa.

8.1.07

Naranja


Como tantas otras veces, desperté ahí, en el trampolín, al borde del abismo.
La gran altura y la niebla propiciaban que no pueda ver hacia abajo.
No podía saber si habia agua, pero no había otra forma de bajar.
Yo tenía una sed atroz.
Nunca tuve el valor para saltar y moría deshidratado, ésa muerte me despertaba.
Pero no.


Hoy no.


Salté.




Salté al vacío.




Y caía.






Y caí.




Y bajo toda la niebla, la pileta estaba vacía. Pude sentir mi cráneo estallar contra el fondo.


Y morí.
-
Y desperté.
.
.
.
Pero ya no era el mismo. Ya no soy el mismo. Ya no seré el mismo.
Pude pasar al siguiente nivel; y aunque no había agua, ahora salté. Y cuando desperté, sentí sed como siempre.
.
.
.
Y fue mucho más placentero sentir el dulce sabor de la derrota, antes de la amargura de la duda de saber que hubiese pasado, otra vez.