28.9.12
Convivencia
Todos tenemos nuestro lado oscuro, no hay que negarlo, no hay que ocultarlo, no hay que reprimirlo, no hay que tratarlo, no hay que temerle, no hay que superarlo. Hay que entenderlo, darle su lugar y aprender a convivr con él. Donde hay luz, hay sombra; todos tenemos sombra, y yo también.
14.9.12
Dentro
Adentro todo es caos, todo es desorden, derrumbes, pérdidas, suciedad.. Adentro hay cambios, pasó un huracán, y ahora quedó todo revuelto; por momentos hay réplicas, pero en realidad reina la calma. Calma antes de la tormenta, porque se viene otra vez, en cualquier momento. Otra vez, otra explosión. En cualquier momento..
8.9.12
Teclas en lo oscuro
Tengo varios vueltos dando cosas en mi cabeza. Pienso en el veneno, en los vómitos de vidrio y alambres de púas, los llantos de sangre contenidos por banditas y en las posibles falsas verdades mantenidas durante décadas por grandes monstruos. Pienso en el sentido de las cosas, en el destino, el por qué y lo gracioso de las supuestas casualidades que no son casuales. Pienso en cómo me dedico a que mi vida se complique más aún, como si no tuviese suficiente. Pienso que no tengo suficiente tiempo y que yo tengo la culpa de ello, que me gusta quejarme de los problemas en los que yo mismo me entierro. Pienso en ellos, pienso en mí, pienso en él, pienso en mí, pienso en ellos y éllas, pienso en ellos y pienso en mí. Y pienso en el futuro. También pienso en el presente; muy poco pienso en el pasado pero lo pienso, con escalofríos vuelve el pasado. Pienso en lo que quiero, en lo que no, en lo que quiero y no me doy cuenta, en lo que hago y no me doy cuenta y no quiero hacer. Pienso que hacer con todo lo que pienso. Pienso que hacer con todo lo que hago, y pienso que hacer con todo lo que tengo. Pienso que ya no temo tanto como antes a la muerte, pero puede ser porque ya no la pienso tanto; es que pienso mucho en la vida. Pienso en los errores, los aciertos, en como me arrepiento y como no lo hago. Pienso en querer armonizar todo y pienso que debo curar dolores en mi cuerpo. Pienso mucho en los dolores de mi alma, y no se como los voy a curar, o si los puedo curar. Pienso en todo lo que quisiera llorar y todo lo que me cuesta. Pienso en que sería bonito volver a amar, pero lo pienso a él, recuerdo todo lo lindo, recuerdo todo lo que me dolió, y pienso que no quiero, aunque no paro de pensar que es lo que vale más: la vivencia del momento en que sentís que no importa nada pero nada en el mundo más que esa hermosa felicidad, y todo el recuerdo bello que deja, o si el dolor desgarrador de sentir que todo lo bonito fue en vano, y todo lo que alguna vez soñaste fue un fiasco.
Ya lo dije una vez, amar duele. Amé, dolió. Volví a amar, volvió a doler. Y seguramente en algún momento la vida me agarra distraído, me olvido del dolor, y vuelvo a amar.
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