O eso creía, porque ahí había gente que estaba en la misma. Y estábamos solos juntos. Me dijeron que no estaba tan mal.
Yo ya no se como estoy. Se lo que quiero, y se que puedo tomar la salida fácil. Pero quiero la difícil. Y me cuesta mucho, pero es el mejor: de otra forma no voy a poder aprender lo mismo.
En este pequeño camino aprendí que mi vida está conmigo, donde yo estoy y nada más. Yo se lo que pasa, está todo dentro de mí, aunque a veces me cueste horrores querer verlo, y lo niegue. Afortunadamente, hay gente que siempre estará para ayudarme a ver lo que mis ojos no pueden o mi corazón no quiere. Siempre es más sencillo tomar el plan A. Pero ahora que sé que no se trata de eso, el plan B encaja perfectamente en mi futuro.
Casi que la compra está finalizada. Sólo falta una última chance antes de la determinación.