-Buenos días- dijo el señor Arom al ingresar al gran salón.
-De veras que lo son- respondió Seris. -Se lo que te trae por aquí, lo puedo ver en tu rostro.
-Entonces, ya que estoy con poco tiempo, iré al grano: ¿qué es lo que piensas al de todo esto?
-Bien. Respecto a tus sueños ausentes tiene que ver con esa duda que llevas dentro. Necesitas que alguien te diga de frente lo que te está diciendo indirectamente, con pequeños gestos. Pero eso no sucederá y si no comienzas a descubrir ese sutil mensaje quizás puedas pasarte toda la vida esperándolo, o por lo menos todo el tiempo que pases junto a ese ser.
“Los celos que te aquejaron en un tiempo son una derivación de ese afecto que estás sintiendo por ese humano. Es una sensación de inseguridad, temor por la pérdida. Tienes mucho miedo de ser reemplazado por alguien mejor o más atractivo, pero no te das cuenta de que está contigo porque te quiere así como eres. Si acaso llegara a irse con otro sería consecuencia de esos celos que te atormentan y te obligan a actuar de forma anormal, o porque la relación ha llegado a su fin.
“Y por último, debes saber que esta relación terminará. Sí, aunque quieras hacer lo imposible para que no sea así, tarde o temprano llegará a su fin. No debes pensar si será tarde o temprano, sino que debes rescatar las enseñanzas y sabidurías que esta nueva experiencia te está dejando. Y cuando llegue el momento de separarse, dejar ir a esa persona y recordar todos los momentos, buenos y malos.
-Pero, hay algo que no me estás diciendo; ¿qué sensación es ésta?, ¿amor?, ¿pasión?, ¿deseo?; ¿o acaso alguna otra?
-No se por que me haces esa pregunta. Deberías saber que yo no tengo la respuesta. Sólo tú la tienes y está dentro tuyo.
Arom quedó pensativo unos instantes, dio las gracias a su maestro y se retiró del gran salón al mismo tiempo que despertaba en su habitación.
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