11.3.11

Un poquito nomás

Es curioso. Se enfrentan necesidad y realidad. Siento una profunda necesidad de establecer un orden en mi habitación (cabeza); pero la realidad es que no es el momento. Me falta un impulso, una inspiración. Todo está quieto, en su lugar, pero desordenado; al igual que mis pensamientos. Quisiera que fluyan pero se estancaron.

Y es que necesito alguien nuevo que entre, que me ayude a ordenar, porque los que conozco no entienden como puede estar todo patas para arriba. Y no los culpo, no entienden por el simple hecho de que me conocen. Y en este caso, conocerme no sirve.
Se necesita ser nuevo para entrar y decir '¿y esto que hace acá? ¿para que te sirve?', o tal vez '¿hace cuanto tiempo que no abrís esa caja?'

Y por sobre todas las cosas, debería ordenar para el día de mañana poder llevarme lo necesario, sin tener que cargar con esas cosas ni tampoco dejarlas guardadas para que refloten; sino deshacerme de lo que ya no sirve.

Y también, para que el día después de mañana, cuando ya no pueda llevarme nada de esto, hacerle la tarea más fácil al que venga detrás.




...


Y haciendo mi descargo, conseguí un poquito de voluntad para explorar ciertos espacios. Un poquito.

No hay comentarios.: