La lluvia me trae respuestas. Pero lamentablemente, aunque llovió, no fue suficiente para mi mente.
11.5.09
Llueve, pero no tanto
Es uno de esos días. Llueve pero no tanto. El cielo amenaza con nubarrones desde temprano. Levanta viento fresco. Una garúa que hace entrar en pánico a las coquetas. Luego el vacío. Y luego unas gotas. A algunos le tocan más que a otros. A mí, pocas. Y quiero más; porque llueve, pero no tanto. No tanto como para lavar mi mente, no tanto como para que su ruido estrepitoso y arrullador calme mi cabeza. Y ahora ya no llueve, y el cielo asoma manchas azulinas con estrellas. Y no ha llovido tanto, y hace tanto que no llovía.. No niego que he disfrutado las gotas que aparecieron, sólo que no me fue suficiente. Debo esperar o desesperar? Debo conformarme o replantearme? Debo descansar o despertar?
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